Psicología del duelo

Psicología del duelo

En PorSiempre trabajamos mediante la psicología el proceso de duelo de manera personalizada y con un seguimiento acorde con las necesidades individuales, puesto que sabemos y entendemos de la complejidad de afrontar un trance de éstas dimensiones.

Contamos con psicólogos especializados en la terapia de duelo, capacitados para brindar una ayuda psicológica a aquellas personas que en un momento dado del proceso puedan necesitarla.

¿Qué es el duelo?

Entendemos el duelo como un proceso inevitable y necesario cuando se ha producido una pérdida significativa en nuestra vida, ya sea de manera repentina o bien tras un lago periodo de enfermedad.

El duelo es una respuesta natural, personal y única, dónde cada persona lo experimenta a su modo y manera, debido a la importancia de las características personales y al tipo de relación que se mantenía con el ser que hemos perdido. A pesar de esto, es cierto que existen reacciones generales y comunes que nos ayuda a entender la estructura y las características de este proceso.

Para la elaboración del duelo, es necesario un tiempo y un proceso activo para poder volver a establecer el equilibrio normal del individuo. Durante este proceso, el doliente experimenta diferentes fases del duelo:

  • Fase de negación: ésta fase es la primera que aparece en el transcurso de la elaboración del duelo. Es una primera respuesta inconsciente que surge para paliar el impacto recibido tras la pérdida de uno de nuestros seres queridos. Es una especie de mecanismo de defensa que tiene como objetivo no hacer consciente la realidad existente para suavizar las emociones negativas derivadas del suceso. Es una fase necesaria puesto que nos permite asimilar lo sucedido de una forma paulatina y gradual.

Se caracteriza por ser una etapa dónde el doliente busca de forma consciente o inconsciente al ser que ha perdido, puesto que se aferra a esta fase para no asumir la realidad. Suelen generarse espacios donde abundan los recuerdos y los objetos de la persona fallecida y dónde el doliente siente una ligera comodidad en ellos.

Esta sintomatología se irá disipando con el transcurso del tiempo dando pié a la siguiente etapa del duelo normal.

  • Fase de ira: una vez la negación de la realidad va desapareciendo, emergen en la persona que sufre el duelo emociones negativas de ira. Esto sucede porque el doliente empieza a entender el significado real de lo que ha pasado y la reacción más habitual suele ser la de enfado e incomprensión. Es una fase dónde suelen tambalearse aquellas creencias religiosas si las hubiera y nacen preguntas que se repiten a menudo: “¿por qué a mi?”.
  • Fase de culpa: con el transcurso del tiempo esa sensación de enfado constante disminuye dando paso a la búsqueda de culpables. En esta fase el doliente básicamente siente la necesidad de proyectar en alguien ese sentimiento de culpa de todo lo que ha pasado. Al principio se buscan culpables externos, como por ejemplo médicos u otros familiares. Posteriormente aparece el sentimiento de culpa propio, dónde anidan emociones de incompetencia o de abandono en ciertos momentos. Suelen aparecer diferentes pensamientos relacionados con la falta de comunicación con la persona perdida en algunos momentos y con la sensación de poder haber hecho algo más, o si más no, de otra manera.

Ésta culpa suele manifestarse a través de lo sueños y de alteraciones constantes de ánimo. Suele ser una etapa que tiende a estar presente de aluna forma a lo largo de la vida.

  • Fase de Depresión: en esta fase la realidad de la ausencia ya es inevitable y la persona doliente se dirige hacía la tristeza más profunda una vez a descargado todas esas emociones intensas en forma de ira o culpa. La realidad presente duele pero también ayuda a asumir realmente la pérdida y a entender el significado de la misma a nivel práctico del día a día.

Con el transcurso del tiempo el doliente tiende a recordar a su ser querido pero paulatinamente deja de visualizarlo, fruto del paso del tiempo. Los recuerdos pierden intensidad y eso hace que el doliente vuelva a tener sentimiento de culpa por estos echos.

En esta etapa surgen dilemas más personales como por ejemplo el echo de plantearse una nueva vida sin esa persona presente en ella, y empiezan a brotar proyecciones de futuro caracterizadas por el miedo a llevarlas a cabo.

  • Fase de aceptación: ésta es la última fase del duelo. Una vez el doliente ha realizado todo el camino previo a ésta etapa, es el momento de aceptar la pérdida y empezar a rehacer su vida.

El estado de ánimo en esta fase suele ser bastante lineal, y no demasiado intenso. Es una época dónde la persona aprende a vivir de alguna forma y ya tiene la capacidad de tomar decisiones respecto a su vida sin sentir emociones negativas por ello. Se puede decir que es la primera etapa de la nueva vida, dejando atrás todo el dolor y sufrimiento intenso, puesto que ahora los recuerdos ya no conllevan sufrimiento ni malestar.

 

En ocasiones, muchas personas no logran superar alguna de éstas fases por algún motivo y no son capaces de completar y superar el duelo de forma normal, convirtiéndose así en un duelo patológico y dificultando en alto grado el devenir del proceso.

En la sociedad actual existen muchas formas de entender el duelo dependiendo de la cultura en la que estés inmerso; en occidente se establecen una serie de pautas que lo definen como una experiencia global que afecta a la persona en varios ámbitos de su vida diaria: psicológico, emotivo, mental, social, físico y espiritual.

Afrontar este suceso suele producir alteraciones en la persona doliente que en muchas ocasiones requieren de una ayuda especializada que pueda servir de acompañante durante el proceso, guiando y apoyando de forma incondicional mediante su experiencia y formación.

Es por eso que en Porsiempre ofrecemos un servicio de terapia psicológica especializada en el tratamiento del duelo, guiada por profesionales que dominan el ámbito del proceso del duelo y todos los contratiempos que pueden surgir durante el camino, con el objetivo principal de que la persona que sufre el duelo encuentre un espacio donde se sienta comprendido y apoyado, a la vez que pueda poco a poco aprender a gestionar las emociones negativas y preservar su salud mental y física.

Beneficios de usar la psicología del duelo

  • Te ayudará a sentirte mejor y aliviar la tristeza en aquellos momentos más duros e intensos.
  • Aprenderás a manejar aquellas emociones que te puedan superar, como el miedo, el sentimiento de culpa o la ansiedad que puedas sufrir tras una pérdida significativa, y que te permitirán superar las distintas etapas del duelo evitando así la aparición de comportamientos patológicos.
  • En nuestros psicólogos encontrarás un apoyo de personas en las que podrás confiar y que no te juzgarán. Su trabajo se basa en la escucha activa y en la guía durante tu proceso de duelo.
  • Tendrás momentos para ti, en los que obtendrás un crecimiento personal que te permitirá encontrarte contigo mismo y mejorará tu forma de relacionarte con los demás.

Desde Porsiempre brindamos la oportunidad de solicitar nuestra ayuda, proporcionando sesiones terapéuticas con nuestros psicólogos especializados mediante videoconferencia o también por vía telefónica.

A pesar de lo novedoso de este método, creemos en sus múltiples beneficios que conlleva utilizarlo, puesto que científicamente se ha demostrado que esta vía de tratamiento es igual de efectiva como lo son las presenciales.

¿Porqué trabajamos mediante video conferencia?

  • Precio más económico. Será mucho más económico para usted debido a que se ahorra coste de material.
  • Se ahorrará desplazarse a un centro de psicología en momentos que realmente no le apetezca moverse de casa. Aunque si lo prefiere nos puede contactar para ir a nuestro psicólogo de su ciudad.
  • Hay clientes que se sienten más cómodos en su casa porque puede que se sientan intimidados en el cara a cara. Mediante la video conferencia se favorece el hablar temas más delicados.
  • Poco tiempo. Se puede adaptar más fácilmente a horarios muy ocupados por trabajo por ejemplo.

¿Cómo realizar la terapia con nosotros?

Estamos ofertando una primera sesión a 10 €.

Para pedir cita simplemente póngase en contacto con nosotros a través de info@porsiempre.es o envíenos un whatsapp

En definitiva, en Porsiempre confiamos en el trabajo de nuestros especialistas y ponemos a vuestra disposición todas aquellas herramientas que os puedan ayudar durante el intenso camino del duelo.

Para saber exactamente cómo es el proceso de la terapia del duelo y las actividades que se realizan en la terapia pulse en el siguiente enlace:

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Trabajamos la psicología del duelo en todo el país, especialmente en de Barcelona, Madrid, Valencia, Sevilla, Bilbao, Málaga, Zaragoza, Murcia, Palma, Canarias, Alicante, Córdoba, Valladolid, Vitoria, Granada, Oviedo, Tenerife, Pamplona, Almería, San Sebastián, Burgos, Albacete, Santander, Castellón, Logroño, Badajoz, Huelva, Salamanca, Lleida, Tarragona, Vilanova, Girona o Jaén. También trabajamos en Argentina, Guatemala, Brasil, Estados Unidos, Colombia, México Perú, Chile, Ecuador…

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